Cómo aplicar el trabajo asíncrono en oficinas para mejorar la flexibilidad laboral

En un mundo laboral cada vez más dinámico, las empresas se ven en la necesidad de buscar formas innovadoras de mejorar la flexibilidad laboral. Aquí es donde entra el trabajo asíncrono, un enfoque que promete cambiar las reglas del juego para muchos negocios, especialmente aquellos que buscan mayor productividad y bienestar para sus empleados. ¿Cómo se puede implementar este modelo de forma efectiva en las oficinas? En este artículo, desglosaremos todo lo que necesitas saber sobre cómo aplicar el trabajo asíncrono en oficinas para mejorar la flexibilidad laboral.

¿Qué es el trabajo asíncrono y cómo puede beneficiar a tu oficina?

El trabajo asíncrono es un modelo laboral que permite a los empleados trabajar en diferentes momentos del día, sin necesidad de coincidir en tiempo real con el resto de su equipo. A diferencia del trabajo sincrónico, donde la colaboración y la comunicación ocurren de manera simultánea, el trabajo asíncrono otorga a cada persona la libertad de organizar sus tareas en función de sus ritmos de productividad, disponibilidad o compromisos personales. Esta flexibilidad es particularmente valiosa en oficinas que manejan equipos distribuidos en diferentes zonas horarias o que promueven una cultura de autonomía y autogestión.

La adopción del trabajo asíncrono no solo transforma la dinámica dentro de la oficina, sino que también tiene un profundo impacto en la forma en que los empleados perciben su jornada laboral. En un contexto donde la flexibilidad laboral se ha convertido en una prioridad, muchas empresas están reconociendo que ofrecer la opción de trabajar de manera asíncrona no solo mejora la productividad, sino que también promueve un mejor equilibrio entre la vida personal y profesional. Veamos a continuación algunos de los beneficios más destacados de este modelo.

Beneficios del trabajo asíncrono:

  1. Aumenta la autonomía y la responsabilidad individual: Los empleados tienen la libertad de gestionar su tiempo y sus tareas, lo que promueve un mayor sentido de propiedad sobre sus proyectos. Esta autonomía incrementa la motivación, ya que cada trabajador se siente más comprometido al ser responsable directo de sus resultados.

  2. Favorece la productividad personalizada: No todos los empleados rinden igual durante las mismas horas. Algunos son más productivos por la mañana, mientras que otros alcanzan su máximo rendimiento por la tarde o incluso de noche. El trabajo asíncrono permite que cada persona trabaje en sus momentos de mayor energía, lo que mejora la calidad y velocidad de ejecución de las tareas.

  3. Reduce el estrés laboral: Al eliminar la presión de tener que estar disponible en un horario específico, los empleados pueden ajustar su carga de trabajo a su vida personal. Esto disminuye el estrés relacionado con cumplir horarios estrictos y permite una mejor gestión del tiempo.

  4. Mejora el equilibrio entre vida laboral y personal: Al permitir que los empleados trabajen en sus propios horarios, el trabajo asíncrono facilita la integración de responsabilidades familiares o personales, sin tener que sacrificar el rendimiento laboral. Esto promueve el bienestar general y reduce el riesgo de agotamiento.

  5. Facilita la colaboración en equipos distribuidos: En entornos con equipos ubicados en diferentes partes del mundo o con miembros trabajando remotamente, el trabajo asíncrono permite que todos contribuyan a los proyectos de manera fluida, sin necesidad de coordinar reuniones simultáneas en diferentes zonas horarias.

  6. Minimiza el tiempo perdido en reuniones innecesarias: El trabajo asíncrono reduce la dependencia de reuniones constantes, permitiendo que los equipos se concentren en sus tareas en lugar de estar obligados a interrumpir su trabajo para participar en encuentros que podrían haber sido resueltos de manera asíncrona.

  7. Aumenta la satisfacción laboral: Los empleados que tienen control sobre cómo y cuándo trabajan tienden a sentirse más satisfechos con su empleo. Al reducir la necesidad de cumplir con horarios rígidos, se experimenta una mayor sensación de libertad, lo que contribuye a un ambiente de trabajo más positivo.

  8. Impulsa la creatividad y la innovación: Al permitir que los empleados trabajen en los momentos en los que se sienten más inspirados o relajados, el trabajo asíncrono puede favorecer un entorno en el que las ideas fluyen más libremente. Sin la presión de estar sincronizados con el resto del equipo, las personas pueden concentrarse en pensar de manera más creativa.

Este modelo no solo mejora la productividad y el bienestar de los empleados, sino que también aporta ventajas estratégicas para las empresas, como la reducción de costos operativos y la mejora en la atracción y retención de talento.

Cómo implementar el trabajo asíncrono en oficinas

Implementar el trabajo asíncrono en una oficina puede parecer un desafío al principio, pero con una planificación adecuada, este modelo puede transformarse en un motor de productividad y flexibilidad para toda la organización. Para muchas empresas, la clave está en garantizar que las herramientas, procesos y la cultura empresarial estén alineados con los principios del trabajo asíncrono. Esto significa adoptar una nueva forma de pensar, donde la confianza y la responsabilidad individual se vuelvan fundamentales para el éxito del equipo.

A continuación, veremos los pasos clave para aplicar de manera efectiva el trabajo asíncrono en oficinas y garantizar que tanto empleados como empleadores aprovechen al máximo esta forma de trabajo. Desde el establecimiento de expectativas claras hasta el uso de la tecnología adecuada, cada paso es esencial para una transición exitosa.

1. Crear una cultura de confianza y autonomía

El éxito del trabajo asíncrono depende en gran medida de una cultura organizacional que valore la confianza y la autonomía. Los empleados necesitan sentirse empoderados para tomar decisiones sobre cómo y cuándo trabajan, sin la necesidad de estar supervisados constantemente.

¿Cómo fomentar esta cultura?

  • Establecer expectativas claras: Es fundamental que los empleados entiendan qué se espera de ellos en términos de resultados, plazos y calidad del trabajo. Esto permite que cada miembro del equipo pueda trabajar de forma independiente sin sacrificar el rendimiento.
  • Fomentar la responsabilidad individual: El trabajo asíncrono solo funciona si los empleados son capaces de gestionar su propio tiempo de manera efectiva. Proporcionar herramientas de formación en gestión del tiempo y establecer métricas de rendimiento basadas en resultados es esencial.
  • Promover la transparencia: Las herramientas de gestión de proyectos que ofrecen visibilidad sobre quién está trabajando en qué tarea son vitales para garantizar que todo el equipo esté alineado, incluso si no están trabajando al mismo tiempo.

2. Adaptar el diseño y el mobiliario de la oficina

El entorno físico de la oficina debe facilitar tanto el trabajo individual como el colaborativo. Aunque el trabajo asíncrono se caracteriza por una menor necesidad de interacción simultánea, sigue siendo importante contar con un espacio adecuado para reuniones ocasionales o para momentos de colaboración presencial.

Ideas para adaptar la oficina:

  • Zonas de concentración silenciosa: Diseñar espacios donde los empleados puedan trabajar en silencio sin interrupciones es clave para favorecer la productividad individual.
  • Áreas colaborativas: Aunque el trabajo asíncrono no requiere de reuniones constantes, es importante disponer de áreas donde los empleados puedan colaborar de manera fluida cuando sea necesario.
  • Espacios de descanso: El bienestar también juega un papel importante en el trabajo asíncrono. Contar con áreas donde los empleados puedan tomar descansos, relajarse y desconectar ayuda a mantener un equilibrio saludable entre el trabajo y el descanso.

3. Implementar herramientas tecnológicas adecuadas

Las herramientas tecnológicas son la columna vertebral del trabajo asíncrono. Para que los empleados puedan gestionar su trabajo de manera independiente, necesitan contar con soluciones que faciliten la comunicación, la colaboración y el seguimiento de tareas sin necesidad de estar conectados al mismo tiempo que sus compañeros.

Herramientas esenciales:

  • Gestión de proyectos: Plataformas como Asana, Trello o Monday permiten organizar tareas y proyectos, asignar responsabilidades y dar seguimiento al progreso, todo de manera visible para el equipo sin necesidad de coordinar reuniones diarias.
  • Comunicación asincrónica: Aplicaciones como Slack, Microsoft Teams o Twist permiten que los empleados se comuniquen sin la urgencia de responder de inmediato. Esto ayuda a evitar interrupciones constantes y mejora la concentración.
  • Colaboración en la nube: Soluciones como Google Workspace o Notion son ideales para que varios empleados trabajen en los mismos documentos, pero en diferentes momentos, promoviendo una colaboración fluida sin necesidad de trabajar simultáneamente.

Con estos tres pilares—cultura, diseño de oficina y herramientas tecnológicas—las empresas pueden realizar una transición exitosa hacia el trabajo asíncrono, mejorando la flexibilidad y productividad de sus equipos.

Cómo el trabajo asíncrono mejora la productividad

Uno de los principales beneficios del trabajo asíncrono es su impacto positivo en la productividad, tanto a nivel individual como en equipo. En un entorno de trabajo tradicional, los empleados están sujetos a horarios fijos y a la necesidad de coordinar sus actividades con los demás en tiempo real. Esto, aunque es efectivo en algunos casos, no siempre es la mejor manera de maximizar el rendimiento. Las interrupciones constantes, las reuniones innecesarias y la presión de tener que trabajar al mismo ritmo que otros pueden disminuir la eficiencia y aumentar el estrés.

El trabajo asíncrono, por otro lado, permite que los empleados organicen su tiempo de acuerdo con sus propios ritmos de productividad y preferencias. Al eliminar la necesidad de estar disponible en todo momento, los trabajadores pueden concentrarse mejor en sus tareas, gestionar su energía de manera más efectiva y evitar muchas de las distracciones que reducen la eficiencia en los modelos tradicionales de trabajo. A continuación, exploramos algunas de las formas en que el trabajo asíncrono mejora la productividad en las oficinas.

Beneficios de productividad del trabajo asíncrono:

  1. Elimina las interrupciones constantes: En un entorno asíncrono, los empleados no están obligados a responder inmediatamente a correos electrónicos o mensajes de sus compañeros. Esto permite largos períodos de concentración profunda en tareas complejas, sin interrupciones que distraigan del trabajo.

  2. Optimiza los momentos de mayor productividad: Cada persona tiene un momento del día en el que es más productiva, ya sea por la mañana, por la tarde o incluso por la noche. El trabajo asíncrono permite a los empleados aprovechar esos momentos de máximo rendimiento para completar tareas clave sin la limitación de un horario fijo.

  3. Reduce la sobrecarga de reuniones: En los entornos de trabajo tradicionales, las reuniones a menudo interrumpen el flujo de trabajo y consumen un tiempo valioso que podría dedicarse a tareas más importantes. El trabajo asíncrono permite que muchas de esas reuniones se conviertan en actualizaciones de estado o mensajes escritos, liberando tiempo para trabajar sin interrupciones.

  4. Mejora la planificación y la organización: El trabajo asíncrono obliga a los equipos a planificar con mayor antelación y a ser más organizados en su forma de trabajar. Al no depender de la disponibilidad inmediata de los demás, los empleados tienen que ser más claros y específicos en la asignación de tareas y en la comunicación de expectativas, lo que mejora la eficiencia general del equipo.

  5. Permite la concentración en tareas importantes: Los empleados pueden priorizar tareas de alto valor sin tener que preocuparse por las distracciones que provienen de reuniones o solicitudes instantáneas. Esto mejora el enfoque en proyectos estratégicos y contribuye a un trabajo de mayor calidad.

  6. Fomenta la autonomía y la autogestión: Al no depender de instrucciones constantes o reuniones sincronizadas, los empleados en un entorno asíncrono deben tomar decisiones y gestionar su tiempo de manera más autónoma. Esto no solo aumenta la confianza en sí mismos, sino que también permite que las tareas avancen más rápido, sin necesidad de aprobación constante.

  7. Reduce la fatiga mental: El trabajo continuo sin pausas ni momentos de desconexión puede llevar a una fatiga mental significativa, disminuyendo la productividad. El trabajo asíncrono, al permitir a los empleados tomar descansos cuando lo necesiten, ayuda a mantener niveles de energía más altos durante toda la jornada laboral.

  8. Facilita la revisión y mejora continua: Al trabajar de manera independiente, los empleados tienen más tiempo para reflexionar sobre sus tareas, revisar su propio trabajo y hacer mejoras antes de compartirlo con el equipo. Esto no solo mejora la calidad del trabajo, sino que también reduce el tiempo necesario para realizar correcciones posteriores.

El trabajo asíncrono ofrece una forma de trabajar más inteligente, en lugar de simplemente más horas. Al permitir que los empleados se enfoquen en sus tareas cuando están más preparados mental y físicamente, y al reducir las distracciones externas, las oficinas pueden ver una productividad considerablemente mayor.

Cómo el trabajo asíncrono reduce el estrés y mejora el bienestar

El estrés laboral es una de las principales causas de insatisfacción y agotamiento en el trabajo. Los empleados que están sujetos a horarios estrictos, supervisión constante y la obligación de asistir a reuniones interminables a menudo experimentan altos niveles de estrés, lo que puede afectar tanto su productividad como su salud mental. El modelo de trabajo tradicional, que exige que todos los empleados estén disponibles al mismo tiempo, no deja mucho espacio para la autonomía ni para la adaptación a las circunstancias personales de cada individuo.

El trabajo asíncrono ofrece una solución a estos problemas al permitir que los empleados gestionen su tiempo de manera más flexible. Al darles la libertad de organizar su jornada laboral según su disponibilidad personal y sus ritmos naturales de trabajo, se reduce significativamente el estrés relacionado con la presión del tiempo y la necesidad de estar siempre “conectado”. A continuación, exploramos cómo este modelo de trabajo ayuda a reducir el estrés y mejorar el bienestar de los empleados en las oficinas.

Beneficios del trabajo asíncrono para reducir el estrés y mejorar el bienestar:

  1. Mayor control sobre el horario de trabajo: Una de las principales fuentes de estrés es la necesidad de cumplir con horarios fijos que no siempre se alinean con las necesidades personales o familiares. El trabajo asíncrono permite a los empleados ajustar su jornada laboral según lo que mejor les convenga, dándoles mayor control sobre su tiempo y reduciendo la presión por cumplir con horarios estrictos.

  2. Mejora del equilibrio entre la vida laboral y personal: En lugar de tener que elegir entre el trabajo y la vida personal, el trabajo asíncrono permite a los empleados integrar ambos aspectos de manera más armoniosa. Pueden ajustar sus horas de trabajo para atender compromisos personales importantes, como cuidar de sus hijos, asistir a citas médicas o realizar actividades personales, lo que favorece un mejor equilibrio entre la vida y el trabajo.

  3. Reducción de la presión por cumplir con plazos inmediatos: En un entorno sincrónico, los plazos suelen estar ajustados a la disponibilidad inmediata de todos los miembros del equipo. Con el trabajo asíncrono, los empleados tienen más flexibilidad para planificar sus tareas y cumplir con sus responsabilidades sin la presión de hacerlo en un plazo rígido, lo que reduce la ansiedad relacionada con las fechas límite.

  4. Mayor autonomía para organizar el trabajo: La capacidad de decidir cuándo y cómo trabajar otorga a los empleados una mayor sensación de autonomía. Esto no solo reduce el estrés derivado de la supervisión constante, sino que también fomenta un entorno laboral en el que los empleados se sienten empoderados para gestionar su carga de trabajo de manera que les resulte más eficiente y cómoda.

  5. Disminución de la fatiga digital: El trabajo sincrónico a menudo implica largas horas frente a la computadora, especialmente en reuniones y videollamadas, lo que puede generar fatiga visual y mental. El trabajo asíncrono, al reducir la cantidad de reuniones en tiempo real, permite a los empleados tomarse descansos más frecuentes y gestionar mejor su exposición a las pantallas, lo que ayuda a reducir la fatiga digital.

  6. Menos interrupciones y distracciones: El trabajo asíncrono permite a los empleados trabajar en períodos de tiempo más largos y sin interrupciones, lo que les ayuda a concentrarse mejor y completar sus tareas de manera más eficiente. Al no tener que atender continuamente correos electrónicos, llamadas o reuniones improvisadas, los trabajadores pueden enfocarse en tareas importantes sin la distracción constante de solicitudes inmediatas.

  7. Promueve el descanso adecuado: El trabajo asíncrono permite a los empleados organizar su tiempo de manera que puedan tomar descansos cuando realmente los necesitan. Ya no están obligados a trabajar en horarios fijos que pueden no coincidir con sus picos de energía o atención, lo que contribuye a un descanso más efectivo y reduce la fatiga general.

  8. Fomenta un ambiente laboral menos competitivo: En un entorno de trabajo asíncrono, los empleados no compiten por estar disponibles a todas horas ni por responder más rápido que sus compañeros. En cambio, se centran en la calidad de su trabajo, lo que reduce la presión por “estar siempre conectado” y genera un ambiente de trabajo más colaborativo y relajado.

Estos beneficios no solo contribuyen a la reducción del estrés, sino que también mejoran el bienestar emocional y físico de los empleados. Al ofrecer un entorno en el que los trabajadores pueden gestionar su tiempo de manera flexible y autónoma, el trabajo asíncrono se convierte en una herramienta poderosa para crear oficinas más saludables y productivas.

Desafíos del trabajo asíncrono y cómo superarlos

Aunque el trabajo asíncrono ofrece múltiples beneficios en términos de productividad, flexibilidad y bienestar, no está exento de desafíos. La implementación de este modelo laboral puede enfrentar dificultades relacionadas con la comunicación, la coordinación y el sentido de pertenencia en los equipos. Dado que los empleados no trabajan al mismo tiempo, puede haber problemas para garantizar que las tareas se completen a tiempo y que todos se mantengan alineados con los objetivos del equipo.

Para que el trabajo asíncrono funcione de manera efectiva, es importante anticipar estos obstáculos y contar con estrategias para superarlos. A continuación, se analizan algunos de los principales desafíos del trabajo asíncrono y se proponen soluciones prácticas para abordarlos de manera eficaz.

Principales desafíos del trabajo asíncrono y cómo superarlos:

  1. Sensación de aislamiento entre los empleados: Cuando los equipos no interactúan en tiempo real de manera regular, algunos empleados pueden sentirse desconectados del resto de la organización. La falta de interacciones sociales puede reducir la cohesión del equipo y afectar negativamente el sentido de pertenencia de los trabajadores.

    Cómo superarlo:

    • Fomentar momentos de interacción, como reuniones virtuales regulares, incluso si no son esenciales para la tarea diaria. Estas reuniones pueden ser tanto informales (cafés virtuales) como formales.
    • Crear foros de comunicación donde los empleados puedan compartir ideas, preocupaciones y logros, reforzando la sensación de comunidad dentro de la organización.
  2. Dificultades en la coordinación de tareas complejas: Algunos proyectos requieren colaboración estrecha entre varios miembros del equipo, lo que puede ser complicado en un entorno asíncrono. La falta de interacción en tiempo real puede llevar a malentendidos o retrasos en la finalización de proyectos importantes.

    Cómo superarlo:

    • Utilizar herramientas de gestión de proyectos que permitan asignar tareas, hacer seguimientos detallados y dejar instrucciones claras para cada miembro del equipo. Herramientas como Trello, Asana o Monday son ideales para este propósito.
    • Definir claramente los plazos y responsabilidades para cada tarea, garantizando que todos tengan acceso a la misma información y puedan actuar de forma autónoma.
  3. Desafíos en la comunicación: Sin la posibilidad de tener una conversación cara a cara o de recibir respuestas inmediatas, la comunicación en un entorno asíncrono puede volverse lenta y propensa a malentendidos. Esto puede afectar el flujo de trabajo y generar frustraciones entre los empleados.

    Cómo superarlo:

    • Establecer pautas claras para la comunicación escrita. Al ser el principal medio de intercambio de información, los correos y mensajes deben ser precisos y completos. Además, definir tiempos de respuesta esperados puede ayudar a gestionar las expectativas.
    • Utilizar herramientas que permitan dejar mensajes o actualizaciones claras para otros compañeros, como plataformas de mensajería o notas en documentos compartidos.
  4. Falta de alineación en los objetivos del equipo: Sin reuniones frecuentes, es fácil que los empleados se sientan desenfocados o no entiendan bien las prioridades del equipo. Esto puede llevar a que cada miembro trabaje en dirección diferente, afectando los resultados.

    Cómo superarlo:

    • Establecer objetivos claros y revisarlos regularmente. Los líderes deben proporcionar orientación constante a través de actualizaciones semanales o mensuales, para asegurarse de que todo el equipo esté alineado.
    • Fomentar la transparencia en los proyectos, asegurando que todos los empleados puedan ver el progreso y las prioridades actuales del equipo.

Con estos enfoques, los principales desafíos del trabajo asíncrono pueden ser minimizados, logrando una implementación más efectiva y garantizando que los empleados se sientan apoyados y conectados a pesar de trabajar en horarios diferentes.

Cómo medir el éxito del trabajo asíncrono

Implementar el trabajo asíncrono es solo el primer paso; lo más importante es asegurarse de que este modelo funcione de manera efectiva y genere los beneficios esperados. Para evaluar si la transición ha sido exitosa, es fundamental definir métricas claras que permitan medir tanto la productividad como la satisfacción de los empleados. Sin un seguimiento adecuado, los problemas pueden pasar desapercibidos y afectar tanto al equipo como a la organización.

Medir el éxito del trabajo asíncrono requiere un enfoque integral que incluya tanto el rendimiento empresarial como el bienestar de los empleados. A continuación, se presentan las métricas clave que pueden ayudarte a evaluar la efectividad de este modelo de trabajo y las formas de obtener retroalimentación para realizar ajustes.

Indicadores clave para medir el éxito del trabajo asíncrono:

  1. Productividad del equipo y resultados: Uno de los principales objetivos del trabajo asíncrono es aumentar la productividad de los empleados, al permitirles trabajar en sus momentos de mayor concentración. Para medir esto, es importante observar:

    • Velocidad de entrega: Comparar los tiempos de entrega de proyectos y tareas antes y después de implementar el modelo asíncrono. ¿Se están completando las tareas más rápido o sin retrasos significativos?
    • Calidad del trabajo: Revisar si los resultados cumplen o superan los estándares previos, lo que indicaría que los empleados están trabajando de manera más eficiente y enfocada.
  2. Satisfacción de los empleados: El éxito del trabajo asíncrono también se refleja en la satisfacción laboral. Si los empleados están más contentos con su flexibilidad, probablemente se sientan más comprometidos y motivados. Para medir esto, puedes:

    • Realizar encuestas regulares de satisfacción laboral para obtener retroalimentación directa de los empleados sobre cómo se sienten respecto a la nueva forma de trabajar.
    • Monitorear las tasas de rotación y ausentismo. Si estos indicadores disminuyen, es probable que el trabajo asíncrono esté contribuyendo a una mayor satisfacción y bienestar.
  3. Equilibrio entre vida laboral y personal: El trabajo asíncrono debería facilitar a los empleados un mejor balance entre sus responsabilidades laborales y personales. Para medir este aspecto:

    • Evaluar los comentarios en las encuestas de satisfacción respecto al equilibrio entre vida laboral y personal. ¿Sienten los empleados que tienen más control sobre su tiempo?
    • Analizar la reducción del estrés laboral y del agotamiento. Si los niveles de estrés disminuyen y los empleados informan sentirse menos agotados, es un buen indicador de que el trabajo asíncrono está funcionando.
  4. Cumplimiento de plazos y eficiencia operativa: Un entorno de trabajo asíncrono no debería comprometer la puntualidad ni la eficiencia de la empresa. Puedes medir esto observando:

    • El cumplimiento de fechas límite en los proyectos y la capacidad del equipo para coordinar tareas de manera efectiva sin depender de la comunicación en tiempo real.
    • La reducción de cuellos de botella en los procesos. Si el trabajo fluye mejor y sin retrasos causados por la falta de sincronización, el modelo está funcionando bien.
  5. Colaboración y cohesión del equipo: Aunque el trabajo asíncrono se basa en la autonomía, la colaboración sigue siendo crucial para el éxito del equipo. Para medir este aspecto:

    • Monitorear el nivel de participación en las plataformas de colaboración como documentos compartidos, actualizaciones en herramientas de gestión de proyectos y mensajes en aplicaciones de comunicación.
    • Observar si los proyectos en equipo se completan sin problemas, lo que indicaría que los empleados están encontrando formas efectivas de colaborar de manera asíncrona.

Retroalimentación y ajustes

Medir el éxito del trabajo asíncrono no es un proceso estático. Es importante realizar ajustes continuos basados en la retroalimentación de los empleados y en los resultados observados. Las encuestas regulares, las reuniones de revisión y los análisis de desempeño son fundamentales para asegurarse de que este modelo siga generando los beneficios esperados a largo plazo.

Con estos indicadores y enfoques, las empresas pueden garantizar que el trabajo asíncrono no solo se implemente correctamente, sino que continúe impulsando tanto el rendimiento como el bienestar de los empleados.