Por Qué Ajustar Bien tu Silla Cambia Todo
El coste oculto de una mala postura
Javier llevaba meses arrastrando un dolor lumbar que parecía haberse mudado a su espalda para quedarse. Desde que empezaba a trabajar hasta que apagaba el ordenador, ahí estaba. Y ya ni se planteaba si era normal: directamente lo había aceptado como parte del pack de teletrabajar. Lo gracioso es que se había dejado un pastón en una silla ergonómica pensando que iba a solucionar el problema. Pero nada. Tras semanas sin ver mejora, estaba convencido de que le habían colado un timo.
Spoiler: la silla no tenía la culpa. Comprar una silla ergonómica y no tocar ni un ajuste es como comprarte unas Nike de 200 pavos y usarlas con los cordones flojos. Sí, técnicamente puedes andar con ellas, pero te vas a torcer el tobillo. Lo que Javier no pillaba es que su dolor no venía de la silla, sino de pasarse ocho horas sentado como el culo. Esa postura chunga le estaba machacando los músculos, cortándole la circulación y dejándolo para el arrastre. Y encima, sin saberlo, le estaba jodiendo el humor y la concentración.
Un día, un compañero que sabía algo de ergonomía le soltó: “Oye, ¿tú sabes cómo se ajusta una silla ergonómica o qué?”. Javier se quedó a cuadros. Resulta que lo único que había tocado desde que montó la silla era la palanquita de subir y bajar.
Productividad y ergonomía: la conexión demostrada
El tío le explicó uno por uno todos los ajustes: altura, profundidad, el rollo del lumbar, los reposabrazos y el mecanismo ese que hace que la silla se incline. En dos días, el dolor se había reducido un 70%. A las dos semanas, había desaparecido. Y lo mejor es que podía currar concentrado sin que el cuerpo le gritara “¡para ya!”.
No fue brujería, fue simplemente saber ajustar bien la silla de oficina. Cuando lo haces como toca, proteges tu columna, repartes mejor el peso y dejas de estar incómodo todo el santo día. Resumiendo: una silla ergonómica sin configurar no vale para nada. Pero una bien ajustada te cambia la vida.
Anatomía de una Silla Ergonómica: Conoce los Ajustes
Palanca de altura
Lo primero es ajustar la altura de la silla de escritorio. Parece una chorrada, pero es clave para que tus piernas estén como deben: con los pies apoyados en el suelo, no colgando. Si la altura no cuadra, o te presionas los muslos o te quedas con las piernas al aire, y eso te fastidia la circulación.
Ajuste de profundidad del asiento
Esto determina si puedes apoyar toda la espalda sin que el borde del asiento te clave en la parte de atrás de las rodillas. Si lo ajustas bien, evitas molestias y tu pelvis se mantiene estable.
Regulación lumbar
Este ajuste es de los más importantes si no quieres acabar con la espalda hecha polvo. Regular el respaldo lumbar hace que se adapte a la curva natural de tu espalda y mantiene la zona baja activa, sin que te derrumbes hacia delante. La mayoría de la gente que se queja de dolor es porque no ha tocado esto. Es crucial para prevenir lesiones posturales.
Reposabrazos ajustables
Aprender a ajustar los reposabrazos de la silla es fundamental si no quieres acabar con el cuello y los hombros hechos un ocho. Tienen que estar a una altura en la que tus hombros caigan relajados y las muñecas queden alineadas cuando estás tecleando.
Mecanismo de basculación
Tu cuerpo necesita moverse un poco para no quedarse agarrotado. El mecanismo de la silla ergonómica te permite hacer pequeños movimientos que reducen la fatiga. Eso sí, tienes que ajustar la tensión según lo que peses.
Checklist de 5 Puntos para el Ajuste Perfecto
Punto 1: Altura del Asiento – Pies Planos en el Suelo
Los pies tienen que tocar el suelo. Punto. Si no llegan, tu cuerpo compensa como puede y pierdes el equilibrio postural. Esto es básico en cualquier checklist de silla ergonómica.
Punto 2: Profundidad del Asiento – Espacio para las Rodillas
Deja unos dos o tres dedos de espacio entre la parte trasera de las rodillas y el asiento. Este detallito mejora tu circulación y evita que se te compriman músculos.
Punto 3: Soporte Lumbar – Curva Natural de la Espalda
El lumbar tiene que acompañar la forma de tu espalda, no empujarte ni quedarse muy abajo. Es la clave para conseguir una postura correcta en la silla de oficina.
Punto 4: Reposabrazos – Hombros Relajados
Los reposabrazos tienen que estar justo donde apoyas los codos sin esfuerzo. Así descargas peso y mejoras la ergonomía de la silla de oficina.
Punto 5: Inclinación del Respaldo – Apoyo Dinámico
Una inclinación ligera evita que te quedes rígido. El respaldo debería acompañar tus movimientos sin irse demasiado para atrás ni quedarse bloqueado.
La Postura Correcta: Ángulos y Posiciones
Regla de los 90 grados
Rodillas, caderas y codos deberían formar ángulos de unos 90 grados. No es que tengas que ir con un transportador midiendo, pero es una referencia útil para asegurarte de que la posición de tu silla ergonómica es decente.
Posición de la pantalla
Si tienes la pantalla muy baja, acabas con el cuello doblado y cargando todo el peso de la cabeza sobre las cervicales. Ponla a la altura de los ojos y te ahorras dolores.
Ubicación del teclado y ratón
Tienen que estar cerca del cuerpo para que no acabes con los hombros echados hacia delante. Este ajuste mejora la postura y evita que se te carguen los antebrazos.
Ajustes según tu Altura y Complexión
Personas de baja estatura: menos de 160 cm
Normalmente necesitan un reposapiés para mantener los tobillos en ángulo recto. También viene bien reducir la profundidad del asiento y subir la pantalla para lograr una configuración óptima de la silla.
Personas altas: más de 185 cm
Necesitan más recorrido en altura, un respaldo más alto y un asiento más profundo. Si ajustas bien todo esto, evitas ir encorvado y proteges la zona lumbar.
Consideraciones para diferentes pesos
Tu peso influye directamente en cómo funciona el mecanismo de basculación. Ajustar la tensión hace que el respaldo te sujete bien sin hundirse.
Errores Comunes y Cómo Corregirlos
Asiento demasiado alto o bajo
Ambos casos son un problema: o te quedas con las piernas colgando, o te clavas el asiento en los muslos. Ajusta hasta que los pies toquen el suelo y las rodillas estén en un ángulo neutral.
Respaldo sin apoyo lumbar
Si el lumbar no está bien puesto, tu espalda acaba hundida y toda la musculatura se tensa. Eso te genera dolor en cuestión de horas.
Reposabrazos mal posicionados
Si están muy altos, subes los hombros sin darte cuenta; si están muy bajos, los brazos caen y se te cargan los trapecios. Ajustarlos bien mejora muchísimo el confort.
Olvidar el ajuste de tensión
Mucha gente piensa que la silla ya viene bien de fábrica. Error. La tensión del respaldo tiene que estar ajustada a tu peso para que el cuerpo se mueva de forma natural.
Rutinas Complementarias: Ejercicios y Pausas
Estiramientos cada 60 minutos
Levántate, mueve las piernas, estira los brazos y relaja el cuello un minuto. Esto reactiva la circulación y reduce las molestias. Además, estas pausas te ayudan a maximizar la productividad desde la silla.
Cambios posturales dinámicos
Estar en la misma postura horas y horas es insostenible. Alterna posiciones, activa la basculación y haz pequeños ajustes en tu silla de trabajo durante el día.
Cuándo Revisar los Ajustes de tu Silla
Revisa los ajustes cuando cambies de calzado, de tipo de tarea o cuando notes tensión rara. Configurar bien tu silla ergonómica no es algo que hagas una vez y te olvides. Es un hábito. Como le pasó a Javier: cuando aprendes a usar tu silla como toca, notas que todo mejora.





Muchas gracias por el post, me ha ayudado mucho.
Fantástico este bolg de oficina
Muchas gracias a ti por responder. Me alegro mucho de que te haya servido! Un saludo!
Para guardar por si se me olvida . Muy claro y bien explicado Gracias por hacerlo fácil ya que muchas veces no caemos !!
Muchísimas gracias a ti, es una parte muy importante del trabajo que mucha gente deja pasar pero es fundamental.
Por fin un post que explica bien como se debe uno de sentar, llevaba años sentándome en mi silla de forma inadecuada, ahora entiendo mis dolores constantes de cuello. Muchas gracias por el Post, Un saludo desde Valladolid
Gracias David por contestar, ya verás como a partir de ahora los dolores disminuyen. Un saludo para ti!
Me encantó la publicación, tuve una silla ergonómica sin ajustar 2 años y siempre con dolores de espalda.
Me alegro de que te haya gustado, ya verás como ahora vas a sentir una gran mejora en esos dolores. Un saludo!