Repetimos sin parar lo importante que es tener en cuenta la ergonomía de los espacios de trabajo y, efectivamente, la ergonomía es una pieza clave en cualquier oficina, no mentimos.
Cualquiera que trabaje en una oficina puede hacer el cálculo y llegará a la misma conclusión: pasamos en nuestro lugar de trabajo -la mayoría de nosotros- más tiempo que en cualquier otro sitio. Jornadas de 8 horas o más son una razón lo suficientemente importante como para dar prioridad al confort y la comodidad en el espacio de trabajo.
La elección de una silla ergonómica, como ya hemos dicho muchas veces, debería constituir el inicio de cualquier planteamiento a la hora de abrir/remodelar una oficina/despacho, siguiendo por las mesas o los accesorios con los que trabajamos, en cuanto a la ergonomía anatómica o postural.
Es relativamente obvio, aunque no siempre se atienda este aspecto como debería, que un puesto de trabajo tiene que ser ergonómico:
- La silla de oficina, como bastión de este puesto, no lo es por tener ruedas o ser giratoria.
Para que una silla de oficina sea ergonómica debe cumplir con ciertos requisitos, sí o sí,-de lo contrario, será una solamente una silla de oficina-: respaldo con mecanismo sincronizado o basculante, brazos regulables (si son 3D ó 4D, mejor que mejor), soporte lumbar o respaldo regulable en altura o tensión, son características que deberíamos asegurarnos posee la silla que vayamos a elegir para pasar en ella estas 8h al día.
Si tienes curiosidad o te interesa saber cuáles son las sillas ergonómicas mejor valoradas y más compradas en el último año, puedes ver un top10 aquí.

- Las mesas de trabajo, aunque no lo parezcan, influyen directamente en lo ergonómico del puesto.
Deben tener ciertas dimensiones, para garantizar un espacio suficiente y operativo (lo ideal es contar con una de 80×120 o que ocupe aproximadamente 1m2 y que tenga una altura de entre 70-73cm), deben estar libres de elementos estructurales que impidan nuestro acople (vigas inferiores, canales de electrificación e incluso soportes CPU mal colocados que nos entorpezcan) y, por supuesto, situarse en un espacio libre de obstáculos.
Las hay regulables en altura, por si tu puesto requiere que intercales tiempos de silla con intervalos de pie.

- A partir de ahí, y en un mundo ideal, aunque debería ser real, habría que prestar atención al resto de elementos o accesorios con los que trabajamos día a día.
Soportes para monitores de ordenador que nos dejen ajustar la altura y posición de nuestra pantalla, apoyabrazos para el manejo cómodo y no lesivo de ratón y teclado o reposapiés para el mejor ajuste de la postura serían accesorios elementales en cualquier puesto.
Pero ¿la ergonomía compete únicamente a lo anatómico?
Imagina un puesto de trabajo totalmente ergonómico en un espacio mal iluminado, lleno de ruido o en el que hace un frío o calor de mil demonios. ¿Se podría trabajar en un lugar así con efectividad o ser productivo si el ambiente -que no el puesto- no acompaña?
La gestión del confort ambiental y la ergonomía acústica es importantísima a la hora de plantear un entorno de trabajo. Sí que es cierto que la creciente tendencia a la eliminación de barreras físicas y la creación de open spaces y espacios de trabajo colaborativos no ayuda en esta gestión, pero existen elementos que pueden reducir la reverberación del ruido de forma espectacular y, por la tanto, contribuir a este confort tan necesario y que resulta directamente en un trabajo productivo.
ACÚSTICA DECORATIVA
Es aquí donde nos encontramos con los paneles fonoabsorbentes. Una solución magnífica a los problemas de ruido ambiental en los espacios de trabajo más concurridos.
Las opciones son casi infinitas: fonoabsorbentes individuales (colocados a modo de divisoria), de pie (también tipo panel separador), colgantes de techo o, incluso, de diseño, con distintas formas y una estética espectacular. La instalación de elementos mitigadores de ruido ya no es una cuestión puramente funcional , sino que se utiliza como parte de la decoración y estética de la oficina.

Una solución versátil para amortiguar el ruido según las diferentes necesidades de cada estancia y sin tener que renunciar a crear espacios con un diseño personal y hasta corporativo, jugando con amplísimas gamas de color que ofrece ya el mercado.
Ideal en zonas destinadas a tareas comerciales, en call-centers, salas de reuniones o espacios de espera.
Un ejemplo ya icónico de esta gama de productos es el modelo Satellite de Stua, para los sibaritas del diseño, con el que se puede jugar combinando diferentes dimensiones e infinitos colores para aprovechar la bondad de los paneles acústicos, la súper estética del modelo y la diferenciación que puede aportar a tus instalaciones su amplio abanico de composiciones.

Flap, Mitesco o Corista son gamas, en este caso de la casa Caimi, que nos ofrecen otra enorme cantidad de posibilidades, permitiendo obtener una absorción selectiva de diversas frecuencias (las típicas de la voz humana y, en general, de los ambientes laborales), optimizando la acústica y aportando estilazo y personalidad a tu oficina; están hechos, además, con materiales Eco-Friendly.


Si tus instalaciones o tu oficina necesita de una solución acústica, no dudes en preguntarnos. En Muebles Montiel tenemos cantidad de modelos de este producto y de todas las gamas, para poder ofrecerte la solución más adaptada a ti, a tu trabajo y a la necesidad e imagen de tu oficina.
